WineCore · Cultura y experiencia
¿Tiene el vino un problema con las nuevas generaciones?
El papel de la digitalización y la inteligencia artificial en los restaurantes
El consumo de vino está cambiando. Las nuevas generaciones descubren, se informan y toman decisiones de forma diferente. ¿Está sabiendo el sector del vino adaptarse a esta transformación?
Durante siglos, el vino ha formado parte de nuestra cultura, nuestra gastronomía y nuestra manera de compartir momentos. Detrás de cada botella hay una historia, un territorio, una tradición y un conocimiento que se ha transmitido de generación en generación.
Sin embargo, algo está cambiando.
Según el informe de la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV) sobre 2025, publicado en mayo de 2026, el consumo mundial de vino se redujo un 2,7 % respecto a 2024. En España, el descenso estimado alcanzó el 5,2 %. Son estimaciones preliminares de la OIV.
Detrás de esta evolución existen diferentes factores: cambios en los hábitos sociales, nuevas preferencias de consumo, mayor sensibilidad hacia la salud, presión económica y una transformación en la manera de relacionarse con las bebidas alcohólicas.
Pero existe otra pregunta que merece nuestra atención:
¿Y si parte del desafío del vino no estuviera únicamente en el producto, sino también en cómo lo explicamos y lo acercamos al consumidor?
Qué encontrarás en este artículo
- El vino ante una nueva generación de consumidores
- Por qué elegir un vino puede resultar tan complicado
- De la carta tradicional a una experiencia digital
- El papel de la inteligencia artificial
- WineCore: conocimiento y experiencia
- ¿Puede una carta digital ayudar a vender más?
- El futuro del vino también depende de cómo lo contamos
- Preguntas frecuentes
- WineCore Experience
Contexto
El vino ante una nueva generación de consumidores
En julio de 2026, la Universidad Europea Miguel de Cervantes informó sobre su XV Curso de Verano del Vino, celebrado en Valladolid bajo el título Nuevos jóvenes. Nuevos códigos. ¿Nuevo vino?
El encuentro planteó cuestiones fundamentales para el futuro del sector vitivinícola: cómo conectar con los consumidores adultos más jóvenes, cómo adaptar el lenguaje del vino y qué papel pueden desempeñar las nuevas tecnologías en esta transformación.
No se trata de afirmar que las nuevas generaciones hayan perdido completamente el interés por el vino.
Se trata de comprender que sus hábitos, sus canales de información y sus expectativas han evolucionado.
Vivimos en una sociedad caracterizada por el acceso inmediato a la información. Descubrimos restaurantes a través de redes sociales, comparamos productos desde el móvil y estamos acostumbrados a recibir recomendaciones adaptadas a nuestras preferencias.
Sin embargo, cuando llegamos a un restaurante, la experiencia de elegir vino muchas veces sigue siendo prácticamente idéntica a la de hace décadas.
Una lista de bodegas, denominaciones de origen, añadas y precios.
Para un aficionado al vino, esta información puede resultar suficiente. Para alguien que empieza a descubrirlo, puede representar una barrera.
No consiste en simplificar el vino hasta vaciarlo de contenido, sino en conseguir que su complejidad deje de ser un obstáculo para disfrutar de su cultura.
Fricción
¿Por qué elegir un vino puede resultar tan complicado?
Imaginemos una situación habitual.
Una pareja entra en un restaurante, consulta la carta y decide acompañar su comida con una botella de vino.
El establecimiento dispone de una excelente selección de 80 referencias, cuidadosamente elegidas por su sumiller.
Sin embargo, al abrir la carta, ambos encuentran decenas de nombres, regiones, añadas y precios.
No conocen la mayoría de las bodegas. Tampoco saben qué diferencias existen entre determinadas variedades de uva ni qué vino acompañaría mejor los platos que han elegido.
Y aparece una sensación demasiado habitual: la inseguridad ante la posibilidad de equivocarse.
En ese momento, disponer de una amplia selección de vinos deja de ser necesariamente una ventaja.
El cliente puede terminar eligiendo una referencia conocida, solicitar la opción más económica o simplemente optar por otra bebida.
No porque la selección del restaurante sea mala, sino porque no dispone de suficiente información comprensible para tomar una decisión con confianza.
Lo que la carta muestra
Bodegas, denominaciones, añadas y precios. Una selección profesional, a menudo excelente.
Lo que el cliente necesita
Contexto comprensible: estilo, maridaje, rango de precio y la seguridad de no equivocarse.
Esta situación pone de manifiesto una realidad: una buena carta de vinos para restaurante no debería limitarse a mostrar qué botellas están disponibles. También debería ayudar al comensal a entenderlas.
Experiencia
De la carta de vinos tradicional a una experiencia digital e interactiva
La digitalización de la restauración ha avanzado significativamente durante los últimos años.
Los sistemas de reservas online, los códigos QR y los programas de gestión forman parte del funcionamiento habitual de numerosos establecimientos.
Sin embargo, digitalizar una carta no debería consistir únicamente en sustituir el papel por un documento PDF.
Una auténtica carta digital para restaurantes puede convertirse en una herramienta mucho más completa: visual, dinámica, intuitiva y adaptada a las necesidades de cada cliente.
Imaginemos que, en lugar de encontrarse con una lista de referencias, el comensal pudiera expresar de forma sencilla lo que está buscando.
«Me gustaría un vino blanco fresco, que acompañe bien un pescado y que cueste menos de 35 euros.»
A partir de esa información, una herramienta digital podría ayudarle a identificar referencias de la selección del restaurante que encajen con sus preferencias, conocer sus características principales y comprender por qué podrían acompañar bien su comida.
El cliente no necesita conocer previamente todas las denominaciones de origen, las variedades de uva o los procesos de elaboración.
Puede comenzar por algo mucho más cercano: sus gustos, el plato que ha elegido y el tipo de experiencia que desea disfrutar.
Este cambio de enfoque resulta fundamental. La carta deja de ser únicamente un catálogo y comienza a convertirse en una experiencia de descubrimiento.
Inteligencia artificial
El papel de la inteligencia artificial en el futuro del vino
La inteligencia artificial está transformando la manera en que interactuamos con la información y recibimos recomendaciones.
En el sector de la restauración, su aplicación abre nuevas posibilidades para mejorar la comunicación entre los establecimientos y sus clientes.
En el ámbito del vino, una de las oportunidades más interesantes consiste en hacer accesible un conocimiento que tradicionalmente ha requerido años de formación y experiencia.
La inteligencia artificial puede ayudar a interpretar preferencias, relacionar perfiles sensoriales con gustos personales y presentar recomendaciones de una manera más comprensible.
Por ejemplo, un comensal puede no saber qué diferencia existe entre un vino elaborado con Garnacha y otro elaborado con Pinot Noir.
Pero probablemente sí pueda identificar si prefiere un vino ligero, afrutado, con poca presencia de taninos o de mayor intensidad.
Una herramienta inteligente puede contribuir a traducir esas preferencias en información útil sobre los vinos disponibles en un restaurante.
Y, al mismo tiempo, abrir una puerta hacia el conocimiento.
Porque detrás de una recomendación existe una oportunidad para descubrir una nueva bodega, comprender una variedad de uva o conocer una región vitivinícola.
Lo que la IA puede hacer
- Traducir gustos en referencias concretas
- Relacionar estilo, plato y presupuesto
- Abrir la puerta al descubrimiento
Lo que no debe sustituir
- El criterio del sumiller
- La hospitalidad en sala
- El trato personal y la emoción
La tecnología no tiene por qué sustituir el aprendizaje. Puede convertirse en el primer paso para despertar la curiosidad.
Tampoco debe sustituir al sumiller.
La experiencia, la sensibilidad y el conocimiento humano siguen siendo fundamentales. La inteligencia artificial debe entenderse como una herramienta complementaria que facilita el acceso a la información y permite que los profesionales se concentren en aportar aquello que ninguna pantalla puede reemplazar: hospitalidad, criterio y trato personal.
WineCore
Transformar la carta de vinos en una herramienta de conocimiento y experiencia
En WineCore Experience creemos que uno de los grandes desafíos de la restauración consiste en acercar el conocimiento del vino al consumidor de una forma más sencilla, visual y personalizada.
Con esta visión nace WineCore, una solución de carta de vinos digital e interactiva para restaurantes, concebida para transformar la relación entre el comensal y la selección de vinos del establecimiento.
Frente a una carta tradicional que presenta referencias y precios, WineCore permite desarrollar una experiencia de descubrimiento mucho más completa.
El cliente puede explorar la selección mediante una navegación intuitiva, consultar información sobre bodegas, variedades de uva, denominaciones de origen y características organolépticas, descubrir propuestas de maridaje y orientarse mediante recomendaciones acordes con sus preferencias.
Todo ello a través de una experiencia digital accesible desde el móvil.
Para el restaurante, la transformación también supone una oportunidad operativa y comercial.
Una carta digital dinámica permite mantener actualizadas las referencias, sus precios y su disponibilidad, presentar la selección en diferentes idiomas y dar mayor visibilidad a vinos que podrían pasar desapercibidos en una carta convencional.
Además, facilita la comunicación de la identidad de cada bodega y el criterio que hay detrás de la selección del establecimiento.
Esto resulta especialmente interesante para restaurantes con una amplia oferta de vinos, establecimientos gastronómicos y negocios que desean diferenciarse mediante la experiencia de cliente.
El objetivo no consiste simplemente en introducir tecnología en la mesa.
Consiste en transformar la carta de vinos en una herramienta que informa, orienta, inspira confianza y contribuye a mejorar la experiencia gastronómica.
Comercial
¿Puede una carta de vinos digital ayudar a mejorar las ventas del restaurante?
La decisión de pedir vino depende de muchos factores: preferencias personales, presupuesto, ocasión, servicio y hábitos de consumo.
La tecnología no elimina estas variables ni garantiza que un cliente vaya a consumir vino.
Sin embargo, sí puede ayudar a reducir una de las barreras que existen durante el proceso de elección: la falta de información accesible.
Cuando el cliente entiende qué está eligiendo, puede sentirse más seguro al explorar referencias que anteriormente habría descartado por desconocimiento.
Para el restaurante, esta mejora en la experiencia puede traducirse en nuevas oportunidades de descubrimiento, una mayor visibilidad de la selección y una mejor comunicación del valor de sus vinos.
Una carta digital bien diseñada también permite presentar propuestas por copa, destacar recomendaciones del establecimiento y explicar de forma más atractiva vinos de pequeñas bodegas o regiones menos conocidas.
El valor comercial no reside únicamente en mostrar más productos. Reside en conectar mejor cada propuesta con el cliente adecuado, siempre desde una experiencia informada y un consumo responsable.
Perspectiva
El futuro del vino también depende de cómo lo contamos
El descenso del consumo de vino no puede explicarse mediante una única causa, y sería un error considerar que la digitalización o la inteligencia artificial constituyen una solución por sí solas.
Existen transformaciones sociales profundas que el sector debe comprender y respetar.
Pero, dentro de ese escenario, mejorar la forma en que comunicamos el vino representa una oportunidad real.
Las bodegas continuarán innovando, desarrollando nuevas referencias y preservando el conocimiento acumulado durante generaciones.
Los sumilleres seguirán aportando su experiencia, su criterio y su capacidad para emocionar a través de una recomendación.
Y los restaurantes pueden incorporar herramientas que ayuden a conectar ese conocimiento con nuevas formas de descubrir, aprender y elegir.
Porque el futuro del vino no pasa necesariamente por hacerlo más sencillo. Pasa por hacerlo más accesible, comprensible y cercano, sin perder la riqueza que lo convierte en un producto cultural y gastronómico único.
FAQ
Preguntas frecuentes
¿Tiene el vino un problema con las nuevas generaciones?
No se trata de afirmar que las nuevas generaciones hayan perdido completamente el interés por el vino. Se trata de comprender que sus hábitos, canales de información y expectativas han evolucionado. Parte del desafío está también en cómo el sector explica y acerca el vino al consumidor.
¿Por qué elegir un vino en un restaurante puede resultar tan complicado?
Muchas cartas muestran bodegas, denominaciones, añadas y precios sin contexto comprensible. Para quien empieza a descubrir el vino, esa información puede convertirse en una barrera y generar inseguridad. Una buena carta no debería limitarse a mostrar botellas: también debería ayudar a entenderlas.
¿Digitalizar la carta con un PDF y un QR es suficiente?
No. Digitalizar no debería consistir únicamente en sustituir el papel por un documento PDF. Una carta digital auténtica puede ser visual, dinámica e intuitiva, y ayudar al comensal a encontrar vinos según gustos, plato y presupuesto.
¿Qué papel tiene la inteligencia artificial en la carta de vinos?
La IA puede ayudar a interpretar preferencias, relacionar perfiles sensoriales con gustos personales y presentar recomendaciones comprensibles. No debe sustituir al sumiller: es una herramienta complementaria que facilita el acceso a la información.
¿La inteligencia artificial sustituye al sumiller?
No. La experiencia, la sensibilidad y el conocimiento humano siguen siendo fundamentales. La IA debe entenderse como una herramienta que permite a los profesionales concentrarse en hospitalidad, criterio y trato personal.
¿Puede una carta de vinos digital ayudar a mejorar las ventas?
La tecnología no garantiza que un cliente vaya a consumir vino, pero sí puede reducir la falta de información accesible. Cuando el cliente entiende qué está eligiendo, se siente más seguro al explorar referencias que antes habría descartado.
¿Qué es WineCore Experience?
WineCore es una solución de carta de vinos digital e interactiva para restaurantes. Permite explorar la selección con navegación intuitiva, consultar bodegas, variedades, denominaciones y características, descubrir maridajes y orientarse con recomendaciones según preferencias, desde el móvil.
WineCore Experience
Una nueva manera de descubrir el vino
En WineCore trabajamos para que la carta de vinos deje de ser únicamente una relación de botellas y precios y se convierta en una experiencia digital, intuitiva y enriquecedora.
Una experiencia que conecte conocimiento, tecnología y gastronomía.
Porque una gran carta de vinos no debería limitarse a mostrar lo que el restaurante ofrece. Debería ayudar al cliente a descubrirlo.
De una lista a una experiencia
¿Quieres acercar tu carta de vinos a una nueva generación de comensales?
Con WineCore Experience puedes transformar la carta en una experiencia digital, visual e interactiva, pensada para informar, orientar y despertar curiosidad sin sustituir al sumiller.
Mantén el criterio de tu selección.
Haz comprensible lo complejo.
Y convierte cada consulta de la carta en una oportunidad para descubrir y vender mejor vino.